¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. ¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.
Esta rima, breve y famosa, plantea la pregunta retórica sobre el significado de la poesía y responde con la identificación íntima y personal: la persona amada es la propia poesía.
El tono es directo y confesional; el hablante dirige su voz hacia el interlocutor —tú—, cuya presencia y mirada se convierten en el corazón mismo de la experiencia poética.
La estructura es sencilla pero intensa: la pregunta repetida y la respuesta corta crean un efecto de claridad y revelación, característico del lirismo becqueriano.
Rima I resume en pocas líneas la idea romántica de que la belleza y el sentimiento poético se encarnan en el ser amado, transformando una definición intelectual en una experiencia sensorial y personal.